Queridos lectores, últimamente voy mucho a Euskadi por temas de trabajo y cada vez estoy más convencido que nuestros políticos deberían aprender de las instituciones vascas a la hora de velar por la continuidad de la pequeña y mediana empresa familiar.
Os voy a poner unos ejemplos para que juzguéis vosotros mismos…
Cuando una familia empresaria se plantea realizar un Protocolo Familiar para garantizar la sucesión y las normas de relación familia-empresa, en Euskadi el proceso está subvencionado por el Gobierno Vasco hasta un 50% del importe del mismo. (Este tipo de subvención también existe en Asturias y la Comunidad de Murcia).
En Guipúzcoa, la Diputación, la Cámara de Comercio y el Gobierno Vasco han puesto en marcha una iniciativa para que profesionales de renombre del mundo de la empresa hagan de “coach” a jóvenes sucesores, en el momento del relevo generacional.









